miércoles, 11 de abril de 2007

LAS CABINAS PÚBLICAS Y LA CALIDAD DEL SUMINISTRO ELÉCTRICO EN EL PERÚ PROFUNDO



Por: Edwin San Román Z.

El suministro de energía eléctrica en el interior del Perú y especialmente en las zonas andinas es muy complejo e ineficiente. Lo agreste de la geografía y las grandes distancias hacen que las líneas de suministro eléctrico sean muy largas, y a esto se suman los problemas climáticos que frecuentemente ocasionan fallas en el suministro eléctrico.

Quisiera relatar una experiencia que me acabo de enterar, producto de una conversación a través del Chat. Challhuahuacho es un distrito de la provincia de Cotabambas, departamento de Apurímac, ubicado a unas 10 horas de la ciudad de Cusco en viaje en camioneta.

El suministro eléctrico en Challhuahuacho ha sido, desde hace mucho tiempo, muy irregular y en algunos casos la comunidad podía pasar dos o tres días sin tener servicio. Una de las razones era que simplemente la empresa eléctrica no era informada sobre los problemas técnicos que ocasionaban el corte del servicio eléctrico y mientras la información llegaba a ellos, ya sea mediante emisarios o teléfono, el distrito estaba sin suministro eléctrico durante horas, e incluso, hasta días. En Challhuahuacho solo hay teléfonos públicos y no siempre están disponibles.

Ada Cruz-Hoffman, es natural de Challhuahuacho, actualmente reside en EEUU, es propietaria de una cabina pública ubicada en el distrito y promotora de la Asociación “Callpas” (http://www.asociacioncallpas.org/), entidad que desarrolla proyectos sociales en la zona. Ella ha desarrollado un sistema muy simple e ingenioso, que estando a mucho más de 5,000 kilómetros de Challhuahuacho le permite monitorear si hay o no energía eléctrica en su pueblo, y de este modo, alertar a la empresa eléctrica en caso de corte para que ésta inmediatamente envíe a sus técnicos a la zona para reparar las fallas. Desde que tiene este sistema de alerta, las interrupciones del servicio eléctrico no pasan ahora de 2 horas en su gran mayoría.

Este sistema de “MONITOREO” es muy simple y funciona de esta manera: Ada Hoffman ha instruido al operador de la cabina a mantenerse permanentemente conectado a través del Messenger. Adicionalmente, ha instruido a su operador que en caso se interrumpa el servicio de conexión a Internet en la cabina, de inmediato recurra a otra cabina pública del distrito y le informe también por Chat lo sucedido. En caso de que el operador se muestre en estado “Desconectado” en su pantalla del Chat en Oregon y si en 30 minutos no recibe un mensaje de su operador de la cabina, Ada procede a llamar por teléfono desde EEUU (donde vive) a la empresa eléctrica Electro Sur Este en Cusco y reporta una posible avería en el suministro eléctrico. A su vez, envía un correo electrónico informando sobre lo sucedido a los responsables técnicos de la empresa. De esta manera, la empresa eléctrica es informada sobre lo ocurrido en el más corto plazo, por lo que procede a realizar las verificaciones correspondientes y enviar a los técnicos a reparar las fallas.

Con este simple procedimiento ingenioso usando Chat, teléfono, correo electrónico y mucha creatividad, Ada ha conseguido que las interrupciones de suministro eléctrico en su tierra natal se hayan reducido de más de dos días a menos de dos horas.

Probablemente a muchos de Uds. les sorprenda este relato y no lo entiendan, pero la realidad rural es muy diferente a la urbana así como sus problemas. Cuando en Lima o las principales ciudades del Perú se produce un corte del suministro eléctrico, de inmediato gran cantidad de usuarios llaman a las empresas eléctricas y especialmente a Radio Programas del Perú y así, todo el Perú y las empresas eléctricas se enteran del hecho y proceden con mucha celeridad a reparar la falla. Sin embargo, en el Perú profundo la realidad es muy diferente.

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